sábado, 6 de enero de 2007

Acto II: La palabra que anula el final

En el principio fue el nombre

I.
Monías Motorito, sentado en el techo del barco.
Tiene un cuchillo y una cola de mono.
Monías Motorito sacude su peluca de Carlitos Balá.
Monías mira. Muerde la mano que tiene más cerca, y la rubia sale corriendo. El señor gordo ve pasar a la rubia flaca y a Monías corriendo detrás con el cuchillo en alto.
Monías se sienta en el borde del barco y el agua le moja los pies. Se mira en el agua, y ve una boca grande y una peluca negra.

II.
Con los libros a él le pasa siempre igual; termina, tembloroso, eligiendo lo mismo: ese ejemplar de las hojas quemadas que se hace cenizas en sus manos. Monías juega con ellas, dibujando otros Monías en el piso. Una peluca en cada uno hará el milagro: al rato, una docena de Motoritos corretean por el barco. Cuando se cansan se sientan a esperar la próxima remesa de rubias; señores gordos no, porque el exceso es lujo. Monías siempre fue, bien en el fondo, epicúreo, y se va a jugar a pan y queso con sus monigotes; él, virtudes de la tercera dimensión, siempre les gana.


Aventura

Monías Motorito en una colina verde con forma de teta. La mano del cuchillo cuelga a su izquierda como una cosa muerta. Sonrisa idiota y el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante, como balanceando la brisa débil que le llega de frente. Abajo, el General Hurtado llora. Monías le salta encima y lo golpea repetidamente en la cara, hasta que una corona de estrellitas empieza a girar en torno de la augusta cabeza. Monías las agarra y se las come una por una, mojadas en café con leche. El general se escabulle hacia la cima; Monías, salomónico, se deja robar la beatitud, y se protege con un paraguas de los hilos de baba que caen desde arriba. El general, en su tricornio, es feliz. La justicia de Motorito es, como su peluca, impenetrable.

3 comentarios:

El Lector Modelo dijo...

Nuevo acto (y nuevo estilo) de la saga motorítica. Que lo disfruten,

El Lector Modelo

Federico dijo...

Cuando tenga cuatro dimensiones, le voy a ganar a todo el mundo al pan y queso. Me diste una gran idea.
(Hoy me toco "aqkumygk" en letritas rojas, que significa "pelo de chancho que aparece en el cuero de un lechón con ensalada rusa"). Eso que aparece antes de poner un comentario es un generador de palabras inventadas, ¿no?

El Lector Modelo dijo...

Depende: cuando me siento lírico, es en efecto un generador de palabras inventadas; en mis días de revolucionario del tres al cuarto estoy convencido de que es una herramienta de presión contra los pobres usuarios de la versión vieja del Blogger para incitarlos a cambiar y proseguir la loca carrera tecnológica. Ser lírico es mucho más divertido.

Y pagame la idea torturando a tu socio para que actualice Autobiógrafo.

Respetuosamente,

de un Lector Modelo a otro.